Farsa de la muerte, de Diego Sánchez de Badajoz.
Son interlocutores quatro figuras: un Pastor; un Viejo, como enfermo y pobre,
mal vestido; un Galán mançebo y gentilhombre, bien ataviado; la
Muerte, que se puede hazer con una máscara como calaverna de finado,
con su aljava a las espaldas llena de saetas y un arco en la mano con su harpón.
Comiença a hablar el Pastor el introito siguiente, que fue hecho para
los canónigos de Badajoz porque se quexaron que les dixo en una farsa
«Dios mantenga». Compuesta por el bachiller Diego Sánchez
de Badajoz. Es una de las farsas que entran en su Recopilación. Com privillegio.
PASTOR
¡Dios mantenga! Estoy mirando
si supe habraros bien.
¡Dios mantenga!, si
mantién,
mas, ¡qué monta!,
trabajando.
¡O, cuerpo de San
Herrando!
¿Quixérades que
os dixera,
para bivir sin cansera,
que os mantenga Dios
holgando?
Esto es llo que yo reniego:
querer llos hijos de Adán
sin sudor comer el pan,
y grolla al cabo del juego.
Veamos, ¡cuerpo del
ciego!,
dirm'eis adónde se
halla
vencimiento sin batalla
o camino con sosiego.
Sois cavalleros nombrados
desta provechosa guerra
que mos dio Dios en lla
tierra
para hermos coronados.
¡Baste caminar calçados
y vestidos tantos hatos,
que pobres y sin çapatos
hueron llos primos pelrados.
Bivió Christo hecho
humano
hasta lla muerte en trabajo,
¡y quier acá un
espantajo,
holgando, ser buen
christiano!
Entendé, entendé
al villano,
trepetalde bien la lengua,
por qué os dixe «Dios
mantenga»:
que os tenga Dios de su mano.
Rebuelto en este pellejo,
si me queréis
escuchar,
sin sabello yo tomar
vos sabré dar un
consejo:
vosotros sois el espejo
que acrala muestra tiniebra;
pues si el espejo se aniebra,
¿en qué se verá
el conçejo?
Y tanbién, si el buy
que cobra
por comer toda lla parva
puntea, brama y escarva,
¡guay del pobre y de la
pobra!
Y si lla vara se dobra
y lla regra y el conpás,
penan llos que van detrás,
mas, ¡guay de quien haz
lla obra!
Ya me parece que os oyo
atestarme de atrevido,
diziendo: «El necio
topido
entienda en mondar su
arroyo.»
Este coraçón me
royo
de llo que estoy maginando,
que ciego tras ciego andando
todos mos imos al hoyo.
Esto es llo que a mí me
pesa:
que a falta de mayorales
se pierden llos pegujales
y se quema lla dehesa.
Haz el diabro lla presa
en grandes porque se ciegan
y en chicos porque reñegan
de verse hechos su mesa.
¡Dios, qu'es necio aquí
mi afán!
Soy como llos pedricones,
que a llos que están
nos sermones
riñen con llos que no
están.
Muestro huerte rabadán
mi reñilla no le toca;
más, me falta a mí
la boca
para loa tan galán.
¡Qué chapadas
artimañas
de eslavón y pedernal
que dan llunbre general
en pobrados y en montañas,
que perhinchen llas entrañas
del que a de her magestad
de Jesús, y claridad
con que lluzan llas Españas!
No sabéis en qué
me hallo,
que si llo quiero alabar
es para nunca acabar:
mijor es no començallo;
baste querello y amallo
y rogar a Dios por él,
qu'escogido está por
fiel,
pues govierna el governallo.
Aquí entra el Viejo
quexándose:
VIEJO ¡O,
pobre viejo afligido,
lazerias me tienen muerto!
Verdad es que estoy despierto
con los males que he sufrido:
estuve como dormido
teniendo prosperidad,
agora el adversidad
me muestra cómo he
bivido.
Abivó mi entendimiento
la muerte de mi regalo,
veo que el mundo es más
malo
quanto nos da más
contento;
agora de nuevo siento
que quanto he gozado en él
a sido buelto con hiel
y todo lo leva el viento.
PASTOR
Yo vos juro a Santiás
que viene muy justo el nobre;
luego, es santo el qu'es muy
pobre,
santo, por no poder más.
Di, santero, ¿adónde
vas?
VIEJO Voyme,
hermano, en fin, al fin.
PASTOR Ansí
haz cada roín.
Yo sé que lo hallarás.
Aquí entra la Muerte
con su aparato, y el Pastor se escandaliza y anda huyendo,
ascondiéndose detrás del Viejo.
PASTOR ¡Dios
me valgas, Jesuchristo,
de tazaña tan
terribre!
¡Jesús, Jesús,
Dios me libre!
¿Es la Muerte o el
Entrechristo?
Nunca tal visión he
visto,
tan luenga, seca y derecha.
¡Prega a Dios que dé
la frecha
en aqueste viejo listo!
MUERTE Desde
el mayor al menor
teman todos los humanos
las saetas de mis manos
con yervas de gran dolor,
que papa ni emperador
no escapa, flaco ni fuerte,
de mí, que yo soy la
Muerte
que a todos pongo temor.
Nadie se puede escapar
de mis regurosos trançes;
no ay quien entienda mis
lances:
quando tengo de enclavar,
salteo sin avisar
a los alegres y tristes.
PASTOR ¡Que
noramala venistes
si a todos eis de tragar!
¡Huego y ravia en tal
cabeça
y tales ojos y dientes!
Quien te tuvier en las
mientes,
yo's digo que poco creça.
¡O, hi de pucha y qué
pieça,
qué presencia y qué
meneo!
VIEJO Tal
qual es yo la deseo.
PASTOR Pues
su dicha te aconteça.
MUERTE ¡Guarda,
guárdate, pastor!
PASTOR Muerto
soy de aquesta hecha.
MUERTE Viejo,
¡guarda de mi flecha!
PASTOR ¡A
ése sí, señor, señor!
VIEJO Pobre
y viejo y con dolor
aborrezco aquesta vida;
de ti jamás se me
olvida
y esto me tira el temor.
MUERTE ¡Cata
que te enclavaré!
VIEJO Eso
busco y eso quiero.
PASTOR Di
por qué, necio, grosero.
VIEJO Porque
no me falta fe
que si muero, biviré
en otra vida sin muerte.
PASTOR ¡Ox,
ahuera!, no me acierte.
MUERTE ¡Guarda!
VIEJO No
te temeré,
porque a los buenos que
hieres
con tus saetas malditas
más bien les das que
les quitas,
que es contra lo que tú
quieres;
no les tiras son lo que eres:
nada es tu generación,
no se halla tu creación
en todo quanto leyeres.
MUERTE Pues
si soy sin ser criada,
luego dizes que soy Dios.
PASTOR ¡Cagagita
para vos,
muerte malaventurada!
VIEJO De
culpa fueste engendrada
y tu padre fue el pecado,
y pues es nihil
llamado,
tú quedas hija de
nada.
PASTOR ¡Ansí,
ansí, Muerte maldita,
con ese quiero yo verte!
Córrese la triste
Muerte,
¡huerde, huerde, grita,
grita!
ese viejo sin penita
te dará los braços
llenos.
¡Hija de nada y aún
menos,
pero siempre mos visita!
Aquí entra el Galán
muy ufano, paseándose sin ver la Muerte que está a un
lado.
GALÁN ¡O,
qué plazer sin escoria!
¡O, qué descanso
tan alto!
De nada me hallo falto,
en todo tengo vitoria;
dame gran plazer y gloria
la gran linaje do vengo
y las riquezas que tengo
que deleitan mi memoria.
Tengo fuerça y
hermosura,
juventud y ligereza,
ingenio, maña y
destreza;
favoréçeme
ventura,
del todo bivo en dulçura.
Huelga, mi alma, pues tienes
tantas riquezas y bienes
para bivir en hartura.
Tú, mi carne muy
querida,
no pases un rato malo,
goza siempre con regalo
de quanto el mundo combida;
para cien años de vida
jamás te podrá
faltar
comer, bever y holgar
y deleites sin medida.
PASTOR Contento
vien el galán.
VIEJO En
ruin mundo se encarna.
PASTOR No
le falta son la sarna,
como a nosotros el pan.
GALÁN ¿Qué
dize el necio patán?
Asco me toma de verte.
VIEJO Diz
que temáis de la muerte,
que tanbién murió
Roldán.
GALÁN ¿Muerte
yo? Si no te mato...
VIEJO Sacarm'eis
de mala vida.
PASTOR ¡Veisla,
veisla, la garrida,
con su arco y aparato!
GALÁN ¡Ay,
triste!
PASTOR ¿Cogéis
el hato?
GALÁN ¡O,
válgame Jesuchristo!
¡O, que nunca tal he
visto!
MUERTE Avéis
de dexar el pato.
GALÁN ¡O,
déxame confesar
y pedir a Dios perdón!
MUERTE No
es esa mi condición,
ya se te pasó el
vagar.
PASTOR ¡Ha,
noramala! ¡Çurrar!
MUERTE ¡Tomá!
GALÁN ¡Ay,
triste, cuitado!
¡La Muerte me a
salteado!
PASTOR Andar,
andar a pagar.
Cayó muerto el Galán
con la saetada que le dio la Muerte, la qual pone otra luego en el
arco, y paséase el Viejo diziendo a la Muerte:
VIEJO ¡O,
Muerte llena de daños,
que a los más seguros
matas
y a quien te llama dilatas
con mill trabajos estraños!;
son tus lazos tan tacaños
que a los alegres enlazas
y a los tristes amenazas
y dexas bivir mill años.
PASTOR A
todos da mala suerte.
VIEJO Qual
es ella, tal reparte.
MUERTE Viejo,
triste, ¡guarte, guarte!
VIEJO No
pienses qu'e de temerte,
antes quiero acometerte
por huir tus embaraços.
PASTOR ¡A
los braços, a los braços!
VIEJO ¡Ha,
triste, maldita Muerte!
Ásese el Viejo con
ella a los braços y lucha, y dize el Pastor ayudándole
a su tiempo:
PASTOR ¡Jesús,
Jesús, Dios me valga!
El vejazo, hi de pucha,
¡cómo lucha, cómo
lucha!
¡Ha, duna sarnosa
galga,
vaya fuera, salga, salga!
Ayudalle he, qu'es muy
fuerte;
arqueamos con la Muerte,
¡ay, que me entalló
una nalga!
VIEJO ¡Aquí,
aquí, fieles christianos,
a esta lucha que tenemos!
¡Aquí, aquí!,
no descuidemos
ni la soltemos de manos,
que los braços
soberanos
ya domaron a esta yerta:
no mata sin quedar muerta,
y los buenos, muy ufanos,
Cayeron el Viejo y la
Muerte juntos. No paresçen más. Queda diziendo el
Pastor:
PASTOR De
ambos hu la caída,
ay, ay, ay, ay,
¡y déxeme agora a
mí!
Ella vençe y es
vencida,
él murió para
esta vida:
no le dolrá más
la potra,
y ella para en la otra
queda muerta y consumida.
¡Ha la gala, gala
honrada
de los huertes albañiles!
También luchan los
gentiles
con esta hija de nada.
Vida es harto trabajada
la que bive nuestro vando,
pero ansinas, trabajando,
se gana lla descansada.
Cierto está que es
provechosa
este arte de edificar
para el mundo conservar,
necesaria y muy honrosa.
Yo creo que no ay otra cosa
en todos nuestros servicios
que honre más que
hedificios
a la gente valerosa.
Tempros, casas y ciudades,
torres, villas y castillos,
puentes y mil caramillos
que hazen comunidades:
no quedan frailes ni abades
ni legos que no se esmeren
en fabricar lo que quieren
para sus auturidades.
Es arte de gran esmero,
no se tenga por ruin
por aver sido Caín
el que hedificó
primero;
porque, en fin, Dios
verdadero
nos muestra mill bienes
cralos
por manos de algunos malos,
como hizo en el madero.
Villancico
La vida nos da la muerte,
y por eso quien la olvida
tiene olvido de la vida.
Copla
El que la vida nos dio
por darla tomó la
muerte,
por eso el hombre despierte
a morir por quien murió.
Quien la muerte aborreció,
pues con ella Dios combida,
tiene olvido de la vida.
La vida nos da la muerte,
y por eso quien la olvida
tiene olvido de la vida.
Fin.