Juan
Pablo Forner
Mérida,
1756-Madrid, 1797
Juan
Pablo Forner fue uno de los más importantes prosistas del siglo XVIII
español. Sus escritos, sin embargo, suelen ser muy amigos de la polémica;
se enfrentó literariamente con autores franceses, a los que acusaba de
antiespañolismo, pero también con casi todos los literatos del
momento: Tomás de Iriarte, García de la Huerta,
López de Ayala.... Quizá fuera esta circunstancia
la que llevó al gobierno de la época a prohibirle publicar obras
nuevas sin someterlas previamente a su aprobación.
Había
nacido Forner en Mérida, el 7 de febrero de 1756, de padres
procedentes de Valencia. Su padre, médico y aficionado a la
arqueología, aportó los fondos originarios de lo que
más tarde sería Museo Arqueológico y actualmente
Museo Nacional de Arte Romano.
Aproximadamente
en 1770 se incorpora a la Universidad de Salamanca, en la que cursa estudios
de letras y derecho; conoce a algunos de los más importantes autores
españoles neoclásicos, como José Cadalso o Meléndez
Valdés, quienes le proporcionan importantes enseñanzas
literarias y le animan a perseverar en sus primeras obras.
En 1778 se
traslada a Madrid, y empieza a forjarse su prestigio como autor y su
fama como polemista temible. Prueba de ello es la imposición
de autorización previa por parte del gobierno para sus
publicaciones, pero también los encargos que recibe de ese
mismo gobierno para que realice la censura de ciertos textos, o las
pensiones que recibe por alguna de sus obras, como la Oración
apologética por la España y su mérito literario.
De esta época, aunque anteriores a la mencionada, son también
Los gramáticos: historia chinesca
y la Sátira contra los vicios
introducidos en la poesía castellana.
En
1790 viaja a Sevilla, destinado a ocupar el cargo de Fiscal del Crimen de la
Audiencia. Dos años después se casa, y en 1796 regresa a Madrid,
ascendido al puesto de Fiscal del Consejo de Castilla. Allí murió,
el 17 de mayo de 1797.
A pesar de que
Forner escribió también poesía y obras
dramáticas, lo que en la actualidad nos puede interesar de su
obra son los escritos en prosa, de mayor calidad que los otros
textos; no obstante, hay que tener en cuenta que muchos de ellos, al
ser de carácter polémico, pierden buena parte de su
sentido si los separamos del contexto en el que nacieron.
Los destinatarios
fundamentales de sus ataques fueron el escritor Tomás de
Iriarte y los autores franceses. Contra el primero dirigió,
entre otras obras, la ya mencionada Los gramáticos:
historia chinesca, en la que critica duramente al
mencionado autor y a su obra, si bien utiliza una alegoría,
puesto que parece que se habla de China -España- y de chinos
-la familia Iriarte. Esta obra, no obstante, no se llegó a
publicar, puesto que el Consejo de Castilla, presionado por los
atacados, prohibió su edición. La familia Iriarte, con
esta medida, probablemente intentaba evitar tanto la difamación
como el gasto económico que le había supuesto, en una
ocasión anterior, comprar casi toda la edición de otra
obra de Forner en la que se les atacaba.
Su Oración apologética por la España
y su mérito literario es una respuesta a Nicolás Masson, autor
francés que había firmado un artículo en la Enciclopedia
metódica en el que se preguntaba ¿qué se debe a
España? Después de dos siglos, después de cuatro, después
de diez, ¿qué ha aportado a Europa? y contestaba en ciencia,
en pensamiento, en literatura... nada. El texto de Forner pretendía
demostrar el error del escritor francés, y defendía la tradición
española desde la perspectiva de la Ilustración.
Sin embargo, su obra provocó una encendidísima polémica
en España, y fueron decenas los autores que le atacaron por ella, a los
cuales respondió Forner a su vez, mediante libros, folletos o artículos
periodísticos.